El mercado voluntario en la compensación de carbono: cuando la responsabilidad va más allá de la obligación

La compensación de carbono es una de las estrategias más eficaces para mitigar la huella ambiental de las empresas y mitigar las emisiones de gases de efecto invernadero. En España se emiten más de 304 millones de toneladas de CO2 al año1 y las empresas también son responsables de estas emisiones. Por ello, la preocupación por el cambio climático ha llevado a un auge de los mercados de compensación, donde las empresas y organizaciones pueden invertir en proyectos de captación de carbono, y así compensar las emisiones de gases de efecto invernadero que generan en el funcionamiento básico de sus actividades.
¿Qué es el mercado voluntario de carbono?
Las empresas pueden invertir en proyectos de absorción de carbono, lo que se denomina como sumideros. La finalidad principal de estos sistemas es la captación y almacenamiento e incluso transporte de carbono, a la vez que aportan beneficios planetarios. Pueden ser depósitos naturales como áreas protegidas, agrosistemas, ecosistemas marinos, masas forestales, campos o tierras de cultivo. También es posible la captación de carbono con novedosas tecnologías.
En cualquier caso, las empresas pueden adquirir créditos de carbono, esto es la unidad económica que permite asignar un precio a la tonelada de carbono equivalente, y de esta manera poder realizar una transacción de compraventa, y así compensar sus emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera.
España se encuentra en posición favorable en el mercado de compensación de CO2 en Europa gracias a sus tierras agrícolas y forestales que transforman el dióxido de carbono en oxígeno, incorporando el carbono a las estructuras vegetales. Por lo que tenemos un gran potencial en este mercado aún por explorar. Existen dos tipos principales de mercados: el regulado y el voluntario.
Mercado regulado Vs. voluntario de carbono. Principales diferencias
Mercado Regulado: Es el mercado estructurado por leyes y regulaciones gubernamentales. Las empresas están obligadas a cumplir con un límite de emisiones establecido a través de los derechos de emisión asignados o adquiridos por la entidad, y pueden comprar derechos de emisión que correspondan a sus actividades. Si poseen más derechos de emisión que la equivalencia en CO₂ de sus actividades, pueden intercambiarlos con otras entidades buscando el beneficio económico en sus medidas de mitigación de emisiones.
Mercado Voluntario: En este caso, las empresas deciden participar en este tipo de acciones por su propia voluntad, no estando supeditada a requisitos normativos. Los créditos de carbono en este mercado se generan a partir de la financiación de proyectos cuya finalidad es la captura y almacenamiento de CO₂, y que cumplen con estándares de calidad establecidos por diferentes organizaciones.
Beneficios del mercado voluntario de carbono
- Flexibilidad y diversidad: Las empresas pueden elegir entre una variedad de proyectos, en función de sus valores y objetivos. Existen opciones para cada tipo de empresa, desde reforestación hasta energías renovables.
- Impulso a la innovación: Al participar en el mercado voluntario, las empresas empiezan mucho antes a apoyar proyectos innovadores y emergentes, que quizás no se encuentren en los mercados regulados. Lo que fomenta el desarrollo de nuevas tecnologías y métodos para reducir emisiones.
- Cumplir con su responsabilidad social corporativa: Al invertir en compensaciones voluntarias, las empresas demuestran su compromiso con la sostenibilidad, por el bien de la sociedad. Algo que también mejora su reputación y puede atraer potenciales clientes comprometidos con el medio ambiente.
- Contribuir al desarrollo de mercados locales: Muchos de los proyectos en el mercado voluntario se desarrollan en mercados locales, lo que ayuda además a las comunidades y países a promover el desarrollo sostenible y a generar beneficios sociales.
Si bien ambos mercados ofrecen oportunidades para compensar las emisiones de carbono, el mercado voluntario se destaca por su flexibilidad, diversidad de proyectos y beneficios sociales. Y es que, al optar por compensaciones voluntarias, las empresas no sólo cumplen con sus objetivos de sostenibilidad, sino que también pueden mejorar su reputación, apoyar la innovación y generar un impacto positivo en las comunidades locales. Para aquellas organizaciones que buscan un enfoque más proactivo y comprometido con el medio ambiente, el mercado voluntario es, sin duda, una de las principales opciones a tener en cuenta en la actualidad.
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